Cultura financiera: Invertir en Renta Variable (1ª parte)

Introducción sobre la inversión

  • A pesar de las creencias generalizadas, no es necesario realizar un gran desembolso ni existe un mínimo para comenzar a invertir. Con una disciplina de ahorro recurrente por pequeño que sea, junto a una gestión adecuada, se pueden lograr objetivos muy ambiciosos en el largo plazo.

  • Cuanto antes se empiece a invertir, mejor será el resultado debido al efecto mágico de la Capitalización Compuesta. Predecir el timing perfecto para entrar no es posible.

  • Renta Variable vs Renta Fija: 
    • La Renta Variable es actualmente la opción más atractiva acorde al binomio rentabilidad/riesgo. Te ofrece la posibilidad de seleccionar e invertir entre miles de empresas cotizadas en el mundo y por tanto, ser propietario de ellas y de sus beneficios, siendo el potencial de revalorización ilimitado. El promedio de rendimiento anual histórico del índice americano S&P se sitúa en un 7%, si bien es cierto que la mayoría de gestores no han sido capaces de lograr dicha rentabilidad de forma sostenida en el tiempo.
    • En Renta Fija, con el entorno de tipos de interés actual, es complicado encontrar valor. Los bonos soberanos no son atractivos por su bajísima rentabilidad. En bonos corporativos, habría que invertir en high yield ya que ofrecen algo más de rentabilidad (~5%) siendo muy selectivo. Es especialmente importante la capacidad del gestor para identificar empresas que ofrezcan una rentabilidad atractiva minimizando el riesgo de default ante el que se podría perder todo el capital invertido.

  • Considerando que la mayor inyección monetaria de la historia por parte de los Bancos Centrales para reactivar la economía está teniendo lugar en los últimos años, hay que prestar una especial atención a la inflación. Este aumento de precios generalizado en los bienes y servicios se traduce en una pérdida de poder adquisitivo, o lo que es lo mismo, un menor valor del dinero. En este contexto, si no se tiene la capacidad de rentabilizar los ahorros, se estará perdiendo poder con el paso del tiempo, siendo los mercados financieros la mejor protección ante la inflación. Históricamente, las bolsas se han comportado bastante bien en entornos inflacionarios y bajos tipos de interés, ya que por un lado, los inversores se ven obligados a invertir en activos de riesgo para lograr rentabilidad y por otro, suele coincidir con un aumento de poder de las empresas para subir los precios, lo que se materializa en mayores beneficios. Es fundamental que se produzca en un contexto de crecimiento económico (como el actual) para no caer en la estanflación, lo cual resultaría un escenario difícil de revertir. 

  • Siempre hay buenas oportunidades de inversión, pero encontrarlas exige proceso, estrategia y paciencia. Invertir con un enfoque empresarial requiere tiempo para que se materialice en resultados. Los mercados financieros son como un océano lleno de tiburones, por lo que para sobrevivir y salir airoso de él, es necesario tener muy claro los pasos a seguir. El que aguanta y cuenta con todo lo necesario, es el que triunfa.

  • Invertir requiere conocimiento, tiempo y dedicación. Sin ello, las mejores opciones son mediante gestión pasiva o indexada, o delegar en gestores profesionales. Eso sí, antes hay que informarse sobre el perfil de los gestores, en qué productos y mercados invierten, cuánto han invertido de su propio capital en el fondo, sus principales posiciones, etc.

Gestión de la Cartera

Algunos elementos claves en la Gestión de una Cartera son:

  • Stock Picking: proceso de inversión para analizar rigurosamente el negocio, los estados financieros, así como las “palancas” de crecimiento de las empresas a invertir para encontrar y seleccionar las mejores oportunidades que puedan generar valor.

  • Asset Allocation: diversificación de empresas tanto de tipo value como growth, de alta rentabilidad por dividendo, de distintos países, industrias y sectores, para lograr reducir el riesgo y maximizar la rentabilidad. No hay que etiquetar las empresas por una categoría y limitarse a ello (ej: “no invierto en empresas tecnológicas porque soy un inversor value”) para no quedarse fuera de muchas oportunidades y sin optimizar la diversificación. La clásica distribución de 60% Renta Fija y 40% Renta Variable, activos cuyo comportamiento mantienen cierta correlación, se puede optimizar diversificando con otro tipo de inversiones como bienes inmobiliarios, coleccionables o criptomonedas. También es recomendable mantener un % de liquidez para aprovechar las oportunidades que el mercado te ofrezca. Es fundamental conocer y asumir el riesgo de la Cartera, ya que evitará llevarse sorpresas y tomar malas decisiones.  

  • Evolución de la Cartera: hay que realizar un seguimiento de las inversiones que componen la Cartera, comprobar que las tesis de inversión siguen vigentes y los fundamentales intactos. Esto permitirá tomar las decisiones oportunas e ir controlando el comportamiento de las inversiones por si fuera necesario realizar algún cambio. Por norma general,no vender en situaciones de pánico ante las que hay que mantenerse frío y racional, algo sencillo teóricamente pero difícil en la práctica.

“Si no encuentras una forma de hacer dinero mientras duermes, estarás condenado a trabajar el resto de tus días”. Warren Buffet

Dan Benbunan

Gestor de Carteras

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